Esta noche entre mi vaso con leche tibia que mamá preparó para mi y el llavero que hace de sonajera al colgar de mi bolsillo he sentido, creido, imaginado o simplemente he hecho una regresión a los años en los que creia poder amar solo una vez y que vagamente imaginaba el día de mi matrimonio. Claro está que esas ideas se fueron diluyendo, o quizá yo las fui destruyendo torpemente, mejor dicho, sabiamente con mis manos que se habian ya llenado de ese barro santo al que puedo llamar conciencia.
Papá dejó de cuidarme los pies con medias de blondas blancas, entonces. Entendió que yo no iba a descansar hasta que éstas se volvieran tan negras como los zapatos de charol que siempre me disgustaron. La única diferencia es que yo no brillaría como esos zapatos, a pesar de sus interminables esfuerzos por limpiarlos. En cambio, botaría las medias a la mitad de mi cuarto y me pintaría las uñas de rojo intenso.Tomaría, además, ciertos caminos equivocados y me desabrocharía el chaleco amarillo con el que una vez me llevó al colegio. No usaría jamás el cabello recogido con una peineta ni saludaría cortesmente a las amistades familiares.
Lástima, nunca podría ser una señorita.Porque ellas visten mientras yo me desvisto. Mamá dejó, al igual que papá habia ya dejado de hacer algunas cosas, de perseguirme con la sábana blanca que habia surcido por la mañana. No creyó quizá cuando le conté que ya le había derramado encíma licores baratos. Y no dejába de sorprenderse cuando no me iban más los vestidos de verano con moños en la cintura.
Ahora, sigo tomando mi vaso con leche ya fría. Desnuda, ante ustedes, luzco mis pies, porque sí, como decía, descarté los zapatos y me deshice de las medias, cansados y sucios. Sucios, sucios...tanto como mi alma que danza en la desgracia de este mundo: una fiera bendita de la que siempre me advirtieron mis padres. Una fiera bendita que yo terminé tragando.
2 comentaron:
Fantàstico, como siempre...
Un besote
Super mi Bella caru :)
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